La majestuosidad de los fiordos noruegos

Introducción

Noruega es un país conocido internacionalmente por su belleza natural, y una de las maravillas más famosas que ofrece son los majestuosos fiordos que se encuentran a lo largo de su costa occidental. Los fiordos son valles en forma de U, tallados por la acción de los glaciares durante millones de años. Después de que los glaciares se retiraron, el nivel del mar subió para llenar los valles con agua salada, creando las visuales vistas que podemos contemplar en la actualidad.

¿Qué son los fiordos?

Los fiordos son valles que fueron tallados con la acción de los glaciares, que produjeron un enorme desgaste por accionar sobre las rocas con su peso, siendo esta una labor que tuvo lugar durante millones de años. Los valles que los glaciares fueron tallando encontraban frente al océano, el cual se encontraba a mayor nivel que ellos. En consecuencia, después de que el hielo se retirara, el nivel del agua del mar subió, y los valles que se encontraban tallados por los glaciares se inundaron, formando por ende los fiordos noruegos.

Los Fiordos en Noruega

Noruega cuenta con una extensa costa que se extiende desde la ciudad de Kristiansand, cerca de Denamarca, hasta la ciudad de Kirkenes, en la frontera con Rusia. A lo largo de esta costa se encuentran numerosos fiordos de gran belleza, cada uno con su propio carácter y personalidad. Los fiordos más conocidos son el Sognefjord, el Hardangerfjord, el Geirangerfjord y el Nærøyfjord.

El Sognefjord

El Sognefjord es el fiordo más grande de Noruega, y también es el fiordo más profundo del mundo, con una profundidad máxima de 1.308 metros. Tiene una longitud de 205 kilómetros y se extiende desde la costa cerca de la ciudad de Bergen hasta el Parque Nacional Jotunheimen, en el corazón de los Alpes escandinavos. El Sognefjord está rodeado de montañas imponentes y apacibles, y sus aguas son un popular destino para la pesca, la navegación y los deportes acuáticos. Además, a lo largo de su costa se encuentran numerosas granjas en los barrancos, las cuales se dedican a la agricultura y la silvicultura.

El Hardangerfjord

El Hardangerfjord es el segundo fiordo más largo de Noruega, con una longitud de 179 kilómetros. Se encuentra al suroeste de Bergen y es uno de los fiordos más visitados por turistas nacionales e internacionales. El Hardangerfjord tiene un clima suave y sus orillas están cubiertas de frutales, por lo que es conocido por su producción de frutas y paisajes de gran belleza. También es conocido por sus glaciares, como el glaciar Folgefonna, que se encuentra cerca de su desembocadura.

El Geirangerfjord

El Geirangerfjord es uno de los fiordos más famosos del mundo, y ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Tiene una longitud de 15 kilómetros, y está rodeado de montañas escarpadas y cascadas espectaculares, como la cascada de Syv Søstrene, que significa "Las siete hermanas". El Geirangerfjord es un destino turístico muy popular, y cada año recibe a miles de visitantes que vienen a admirar su belleza natural.

El Nærøyfjord

El Nærøyfjord es uno de los fiordos más estrechos de Noruega, con una anchura de solo 250 metros en su punto más estrecho. Es también uno de los fiordos más profundos del mundo, con una profundidad máxima de 570 metros. El Nærøyfjord es un fiordo muy pintoresco, y sus orillas están cubiertas de granjas en los barrancos, bosques y cabañas de madera antiguas. El fiordo es popular entre los turistas por sus vistas espectaculares, sus aguas cristalinas, y sus actividades al aire libre, como senderismo, kayaks, y paseos en bote.

Conclusiones

Los fiordos noruegos son una maravilla natural que merece ser visitada. Cada fiordo tiene su propia personalidad y su propia belleza, y cada uno cuenta con su oferta de turismo en base a sus peculiaridades. Desde el Sognefjord, el más grande y profundo del mundo, hasta el Nærøyfjord, uno de los más estrechos y pintorescos del mundo, cualquiera de ellos nos sumerge en un paisaje inigualable y único. Visitar estos fiordos es una experiencia que se debe vivir para entender su belleza natural y la importancia geográfica de las obras maestras de la naturaleza que son.